sábado, 29 de junio de 2013

Te quiero a las diez de la mañana


"Te quiero a las diez de la mañana, y a las once, y a las doce del día. Te quiero con toda mi alma y con todo mi cuerpo, a veces, en las tardes de lluvia. Pero a las dos de la tarde, o a las tres, cuando me pongo a pensar en nosotros dos, y tú piensas en la comida o en el trabajo diario, o en las diversiones que no tienes, me pongo a odiarte sordamente, con la mitad del odio que guardo para mí.
Luego vuelvo a quererte, cuando nos acostamos y siento que estás hecha para mí, que de algún modo me lo dicen tu rodilla y tu vientre, que mis manos me convencen de ello, y que no hay otro lugar en donde yo me venga, a donde yo vaya, mejor que tu cuerpo. Tú vienes toda entera a mi encuentro, y los dos desaparecemos un instante, nos metemos en la boca de Dios, hasta que yo te digo que tengo hambre o sueño.

Todos los días te quiero y te odio irremediablemente. Y hay días también, hay horas, en que no te conozco, en que me eres ajena como la mujer de otro. Me preocupan los hombres, me preocupo yo, me distraen mis penas. Es probable que no piense en ti durante mucho tiempo. Ya ves. ¿Quién podría quererte menos que yo, amor mío?"

Jaime Sabines

A veces no entiendo por qué te quiero, si me has acostumbrado a vivir de tan poco.

martes, 5 de marzo de 2013

Espejismo

Corría con todas sus fuerzas, incansablemente, como si tuviese que alcanzar el último tren que partía a casa.

De un momento a otro se estrelló contra un vidrio transparente, irrompible.

Cayó fuertemente al piso, luego de unos segundos notó que tenía sangre en su frente.

No tenía idea de lo que había pasado, ¿De dónde salió este vidrio?, ¿Por qué no pude verlo?. Se preguntaba.

Todo daba vueltas. Alrededor había mucha gente mirando, gente que había visto antes, pero nadie la ayudaba.

Se dio cuenta que se habían caído todas las cosas de su bolso. Se sintió muy avergonzada.

Se levantó sola, casi sin fuerzas, adolorida.

Recogió del piso lo que se había caído:  la paciencia, la entrega, el perdón, el amor. Ya no servían para nada, todo estaba completamente destruido, los guardó de todas formas para tener recuerdos.

Dio la espalda a la pared de vidrio,detrás de la que no veía nada. Ella no podía recordar por qué corría, pero me dijeron que iba detrás de lo que prometía ser la felicidad. Y de ella, puedo creerlo.

domingo, 3 de marzo de 2013

Mañana tampoco

Hoy estoy quebrada, irreparable, vacía, triste, sola, desesperanzada, llena de miedo, hoy no soy nadie.
Hoy cruzo las manos mirando hacia arriba y pido fuerzas.

Estoy incompleta, desmembrada, abrumada, impaciente, desconcertada.
Hoy quisiera tener respuestas.

Hoy no tengo ganas, ni fuerzas, pero no lloro.
No lloro y no me arrepiento de ser quien soy.

Hoy, aunque me des la espalda, pisando todo lo que fuimos, no voy a llorar por ti.
Y mañana tampoco.

viernes, 22 de febrero de 2013

Estoy en desventaja

Amor,
Quiero una tregua, un cese a esta guerra, porque todo lo que eres me pone en desventaja.
En mis manos no hay nada. Sólo me queda demostrarte todo lo que siento, que espero que no sea mucho y espero que no sea poco.
Amor,
No quiero perder esto.
Eres la única alegría de mis mañanas, los sueños que espero por las noches, todos los pensamientos de mis madrugadas.
Amor,
Quédate más tiempo, no te vayas.
No quiero sentirte lejos.
Amor,
Cada día son más fuertes estos sentimientos.
Cada día tengo más miedo y más ganas de arriesgarlo todo.
Amor,
Debes saber que son muchas las cosas que callo.
Para no abrumarte con todo lo que soy, te doy sólo un poco de mí cada día.
Amor,
Vámonos de este mundo.
Eres tú lo único que quiero a mi lado.
Eres tú, lo único.
Pero estoy en desventaja.