domingo, 28 de noviembre de 2010

Ella en una noche fría...

Una noche fría, un baño caliente y una canción triste son lo único que despeja su mente de todo lo que la agobia.

Se hace mil preguntas y esta vez no tiene ninguna respuesta.

Ella es la que sueña con tomar trenes, viajar en globo, mirar el atardecer desde los puentes y nunca dar explicaciones.

Ella es a quien no la hiere ninguna palabra, ni nada de lo que hagas. Los peores días ya pasaron y hace mucho que no ve en colores.

Ella es quien construye sus propios momentos de alegría con pedacitos de nostalgia y sonidos de guitarra.

Todos esperan mucho de ella, pero realmente no quiere dar nada, y le cuesta, le cuesta decirlo, aunque eso le quite la libertad tanto anhela. Siempre termina por alejarlos, no porque no le hagan falta, sino porque no se quiere sentir atada, a nada, a nadie, ni a ella.

Ella no sabe fingir sonrisas, no sabe fingir agrado, desprecia halagos y rechaza debilidades.

A veces le da miedo saber cómo dar felicidad, para luego solo tener que quitarla. Se esfuerza por creer que lo que busca es amor, pero sabe que se engaña. Lo ha tenido, tantas veces, en tantos ojos azules y verdes. Ha dicho tantas mentiras, y al final de todas esas historias sólo se ha quedado con un: “Eso no fue lo que yo quería”.

Quiere decir tantas cosas, pero cuando empieza, no sabe cómo explicarse. Al igual que un sueño, la vida que quiere, en palabras, se escucha borrosa. Ahora lo calla.

Nunca para de caminar, aunque no tenga ni idea de qué es lo que le depara. Pero ella sabe bien quién es y sabe de dónde viene y al final de cuentas, eso todo lo que le importa.

viernes, 26 de noviembre de 2010

Viva la vida

¿Acaso alguna vez lo pensaste bien? Que los años corren delante de ti.
Que vinimos aquí sólo a sonreír, es mentira.

La vida se vive bien también cuando lloras, cuando pierdes el tiempo mirando el techo. Cuando bebes vino con el corazón roto y cuando te arrepientes.

La vida se vive de verdad cuando tomas un avión sin miras atrás y cuando te pierdes la parada en el metro.

Cuando te das cuenta que ahora piensas diferente, es porque en serio estás viviendo.

Y vives intensamente, cuando gritas, cuando reclamas, cuando demandas con rabia lo que quieres, cuando eres fuerte, pero también cuando te quiebras.
Vives lento cuando eres sumisa.

Te sientes más viva que nunca cuando estás lejos de casa y no, no duele nada.

Nunca viviste con más amor que cuando podías besar a tu padre.

Empezaste a vivir cuando naciste sin nada y otra vez, cuando lo perdiste todo.* Empezaste a vivir cuando pisaste París y recorriste cantando las calles de Londres.

Vives feliz mientras duermes y sueñas en otros idiomas, bailas en blanco y negro y nunca sabes si tienes sol o luna.

Esta es mi vida, no se para ni un momento, aunque yo esté aquí y él esté lejos.

Hoy nací en Ecuador, en la siguiente vida tal vez naceré en China. La anterior, ya no la recuerdo.

Ahora mientras me lees, tú vives.

¿Lo sientes?

*"One minute I held the key, next the walls were closed on me"

Coldplay/Viva la vida

lunes, 8 de noviembre de 2010

Un pasado vacío


Es extraño cómo puedes llegar a creer que amas a alguien con todas tus fuerzas y al siguiente día, sin que haya salido siquiera el sol, ya sea difícil recordar su nombre o peor aun quién era. Tal vez porque nunca realmente lo supiste.

¿Existieron aquellos sentimientos, o eran sólo ganas intensas de amar?


Fuimos sólo un corazón dibujado con tinta, esa tinta que se borra con la primera lágrima.

Fuimos la nada, miles de mentiras, una máscara de alegría, un intento fallido desde el primer beso.

Fuimos pocas horas, fuimos un falso dolor. Fuimos todo lo que no sirve en la vida.

“Fuimos lo que ya no somos, lo que nunca más volveremos a ser”

sábado, 23 de octubre de 2010

A kilómetros de luces

Esta noche mi cuerpo grita en forma de suspiros.
Es una voz extraña la que llama y se anida en mis sueños.
Va formando el futuro, se desliza en mi cuello.

Fueron esas horas reales que pertenecí a tu vida.
Caminando entre la gente en una ciudad de colores.
Huyendo de la noche que nunca nos dio descanso.

A veces me pregunto si realmente sucedió.
Los momentos felices suelen ser sólo mi imaginación.
Pero tú lo sabes, lo sé yo, tuvimos muchos testigos.

El regreso fue un vuelo vacío a una vida de segunda clase.
Sabores de la nada mirando el ayer.
Volví a ser aquella persona predecible.

Pero hoy regresan mis letras a imaginarte.
Hoy está ansiosa esta vida abatida por esperarte.
Hoy se alegra mi reflejo aunque está solo y no encuentra culpables.

Hoy tus manos, a kilómetros de luces, guardan todo lo que quiero.